arte urbano, necesidad estructural o una mezcla de ambas

ARTE URBANO, NECESIDAD ESTRUCTURAL O UNA MEZCLA DE AMBAS

Durante una estancia en la ciudad alemana de Berlín, uno de nuestros ingenieros se percató que, en muchas zonas de la capital alemana, se erigían tuberías de diferentes colores con un diámetro capaz de transportar gran caudal de agua. Preso de la curiosidad, decidió preguntar a los berlineses sobre el origen de dichas construcciones.

Empecemos por explicar que Berlín nació sobre una ciénaga, en el centro de un gigantesco pantano que ocupa la mitad norte de Alemania y Polonia. Como se puede suponer, el subsuelo es muy inestable y el nivel freático se encuentra, dependiendo de la zona de la ciudad, a ras de superficie o a escasos 2 metros.

Esto resulta un problema para las construcciones de nueva planta, que exigen el rebaje del nivel freático para la ejecución de cualquier sótano o planta situada bajo el nivel de calle.

Las empresas constructoras extraen el agua de la zona edificable mediante bombas y las tuberías las recogen y, atravesando la ciudad, se encargan de llevar de vuelta el agua hacia el rio Spree.

Muchos turistas creen que se pudiera tratar de una expresión artística (una más de esta ciudad plagada de arte urbano), o que siguen el recorrido del famoso Muro, pero la realidad es que se encargan de drenar el terreno donde se proyecta una edificación.

Como se puede deducir, no son permanentes, sino que se van adaptando a las necesidades urbanísticas o de construcción de la propia ciudad. De hecho y, como cabe esperar, si se sigue el recorrido de alguna de ellas, en un extremo encontraremos una obra y en el otro el rio Spree o un canal.  

En estas imágenes se observa como se recoge cerca de una conocida zona comercial, y se deposita en el puente aledaño a la imponente catedral.

La cantidad de trabajos de construcción que ha tenido Berlín desde la Reunificación Alemana en 1990 ha convertido a estas tuberías en iconos de la ciudad.

Durante una estancia en la ciudad alemana de Berlín, uno de nuestros ingenieros se percató que, en muchas zonas de la capital alemana,

Antes de la caída de la Alemania nazi, se había planificado la construcción de grandísimos edificios, que aún a día de hoy serian los más grandes del mundo, y para comprobar si el subsuelo aguantaría el peso de estas edificaciones, Albert Speer, arquitecto principal del Reich construyó una gran prueba de carga que puede ser visitada durante la estancia en la capital. Las conclusiones de dicha prueba fueron claras, el subsuelo berlinés no hubiera aguantado estas edificaciones.